Leccionario IV - Santa Brígida, religiosa, patrona de Europa

JULIO

23 de julio

SANTA BRÍGIDA, RELIGIOSA
PATRONA DE EUROPA

FIESTA

PRIMERA LECTURA
Gál 2, 19-20
Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas.

HERMANOS:
Yo he muerto a la ley por medio de la ley, con el fin de vivir para Dios.
Estoy crucificado con Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí.
Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial
Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9. 10-11 (R/.: 2a o 9a)
R/.   Bendigo al Señor en todo momento.

O bien:

R/.   Gustad y ved qué bueno es el Señor.

        V/.   Bendigo al Señor en todo momento,
                su alabanza está siempre en mi boca;
                mi alma se gloría en el Señor:
                que los humildes lo escuchen y se alegren.   R/.

        V/.   Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
                ensalcemos juntos su nombre.
                Yo consulté al Señor, y me respondió,
                me libró de todas mis ansias.   R/.

        V/.   Contempladlo, y quedaréis radiantes,
                vuestro rostro no se avergonzará.
                El afligido invocó al Señor,
                él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.   R/.

        V/.   El ángel del Señor acampa en torno a quienes lo temen
                y los protege.
                Gustad y ved qué bueno es el Señor,
                dichoso el que se acoge a él.   R/.

        V/.   Todos sus santos, temed al Señor,
                porque nada les falta a los que lo temen;
                los ricos empobrecen y pasan hambre,
                los que buscan al Señor no carecen de nada.   R/.


Aleluya
Jn 15, 9b. 5b
R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   Permaneced en mi amor —dice el Señor—;
        el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.   R/.

EVANGELIO
Jn 15, 1-8
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante
Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Palabra del Señor.


© Conferencia Episcopal Española

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