Misal Romano (tercera edición) - V Domingo de Cuaresma

PROPIO DEL TIEMPO: CUARESMA

V DOMINGO DE CUARESMA


La costumbre de cubrir las cruces y las imágenes de la iglesia desde este domingo puede conservarse. Las cruces permanecerán cubiertas hasta después de la celebración de la Pasión del Señor, el Viernes Santo, y las imágenes hasta el comienzo de la Vigilia pascual.

Este domingo se celebra el tercer escrutinio preparatorio al bautismo para los catecúmenos que en la Vigilia pascual serán admitidos a los sacramentos de la Iniciación cristiana, con oraciones e intercesiones propias.

Antífona de entrada          Cf. Sal 42, 1-2
Hazme justicia, oh Dios, defiende mi causa, contra gente sin piedad; sálvame del hombre traidor y malvado, porque tú eres mi Dios y mi fortaleza.

No se dice Gloria.

Oración colecta
TE pedimos, Señor Dios nuestro,
que, con tu ayuda, avancemos animosamente
hacia aquel mismo amor
que movió a tu Hijo a entregarse a la muerte
por la salvación del mundo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
ESCÚCHANOS, Dios todopoderoso,
y, por la acción de este sacrificio,
purifica a tus siervos,
a quienes has iluminado con las enseñanzas de la fe cristiana.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Cuando se lee el Evangelio de Lázaro, se utiliza el prefacio propio.

Cuando no se lee el Evangelio del ciego de nacimiento, se utiliza el prefacio I o II de Cuaresma.

Prefacio

LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

Texto musicalizado en Apéndice I.

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.

V/.   Levantemos el corazón. R/.

V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
porque Cristo, nuestro Señor.

El cual, verdadero hombre,
lloró a su amigo Lázaro,
y, Dios eterno,
lo hizo salir del sepulcro.
El mismo, compadecido del género humano,
nos conduce a la vida nueva
por medio de los santos sacramentos.

Por él, los coros de los ángeles
adoran tu gloria eternamente,
gozosos en tu presencia.
Permítenos asociarnos a sus voces
cantando con ellos tu alabanza:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión          

Cuando se lee el Evangelio de Lázaro:           Cf. Jn 11, 26
El que está vivo y cree en mí no morirá para siempre, dice el Señor.

Cuando se lee el Evangelio de la mujer adúltera:          Jn 8, 10-11
Mujer, ¿ninguno te ha condenado? Ninguno, Señor. Tampoco yo te condeno. En adelante no peques más.

Cuando se lee otro Evangelio:           Jn 12, 24-25
En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.

Oración después de la comunión
TE pedimos, Dios todopoderoso,
que nos cuentes siempre
entre los miembros de Cristo,
cuyo Cuerpo y Sangre hemos recibido.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre el pueblo
SEÑOR, bendice a tu pueblo
que espera siempre el don de tu misericordia,
y concédele, inspirado por ti,
recibir lo que desea de tu generosidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


© Conferencia Episcopal Española

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