Misal Romano (tercera edición) - En la celebración de las sagradas Órdenes

MISAS RITUALES

IV. EN LA CELEBRACIÓN DE LAS SAGRADAS ÓRDENES


1. En la ordenación del obispo

Esta misa ritual puede utilizares, con color blanco o festivo, excepto en las solemnidades, en los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, en los días dentro de la octava de Pascua y en las fiestas de los apóstoles. En estos días se celebra la misa del día.


A

En la ordenación de un solo obispo

Antífona de entrada          Cf. Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres y curar a los contritos de corazón [T. P. Aleluya].

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
que por pura generosidad de tu gracia,
has querido poner hoy al frente de tu Iglesia de N.,
a tu siervo, el presbítero N.,
concédele ejercer dignamente el ministerio episcopal
y guiar con la palabra y el ejemplo, bajo ta amparo,
la grey que le has confiado.
Por nuestro Señor Jesucristo.

     O bien, especialmente si se ordena un obispo no residencial:

OH, Dios, Pastor eterno,
que gobiernas a tu grey con protección constante,
y has querido incorporar hoy al colegio episcopal
a tu siervo, el presbítero N.,
concédele ser auténtico testigo de Cristo en todas partes
con una vida santa.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo, si lo exigen las rúbricas; se omite la oración universal.

Oración sobre las ofrendas

A. Si preside la liturgia eucarística el obispo recién ordenado:
TE ofrecemos, Señor,
este sacrificio de alabanza
para que aumentes en mí
el espíritu de servicio
y lleves a término
lo que me has entregado sin méritos propios.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

B. Si preside la liturgia eucarística el obispo ordenante principal:
SEÑOR, acepta complacido
la ofrenda que te presentamos por tu Iglesia
y por tu siervo N., obispo,
y dígnate enriquecer con virtudes apostólicas,
para bien de tu grey,
al que pusiste como pontífice
al frente de tu pueblo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede decir el prefacio I de las ordenaciones.

En las plegarias eucarísticas se hace mención del obispo recién ordenado.

I. Cuando se utiliza el Canon romano se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio.

A. Si lo dice el obispo recién ordenado:

Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda de tus siervos
y de toda tu familia santa;
te la ofrecemos también por mí, indigno siervo tuyo,
a quien te has dignado promover al orden episcopal;
conserva en mí tus dones
para que fructifique lo que he recibido de tu bondad.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

B. Si lo dice otro obispo:

Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda de tus siervos
y de toda tu familia santa;
te la ofrecemos también por tu siervo N.,
a quien te has dignado promover al orden episcopal;
conserva en él tus dones
para que fructifique lo que ha recibido de tu bondad.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

II. Cuando se utiliza la Plegaria eucarística II la mención se intercala en la intercesión Acuérdate, Señor.

A. Si lo dice el obispo recién ordenado:

Acuérdate, Señor,
de tu Iglesia extendida por toda la tierra;
y con el papa N.,
[con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
o bien, si lo dice un obispo auxiliar: con nuestro obispo N.,]
y conmigo, indigno siervo tuyo,
a quien has constituido hoy pastor de la Iglesia [de N.],
y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza de la resurrección...

B. Si lo dice otro obispo:

Acuérdate, Señor,
de tu Iglesia extendida por toda la tierra;
y con el papa N.,

 Si el recién ordenado es el obispo residencial:

con mi hermano N., (o bien, si lo dice un obispo auxiliar: con nuestro obispo N.,)
a quien has constituido hoy pastor de esta Iglesia de N.,*

•• Si el recién ordenado no es el obispo residencial:

con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
(o bien, si lo dice un obispo auxiliar: con nuestro obispo N.,)
y con tu siervo N.,
a quien has constituido hoy pastor de la Iglesia [de N.],*

* y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza de la resurrección...

III. Cuando se utiliza la Plegaria eucarística III la mención se intercala en la intercesión Te pedimos, Padre, que esta Víctima.

A. Si lo dice el obispo recién ordenado:

Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación
traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad
a tu Iglesia, peregrina en la tierra:
a tu servidor, el papa N.,
[a mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
o bien, si lo dice un obispo auxiliar: a nuestro obispo N.,]
a mí, indigno siervo tuyo,
que he sido ordenado hoy pastor de la Iglesia [de N.],
al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos,
y a todo el pueblo redimido por ti.

Atiende los deseos y súplicas...

B. Si lo dice otro obispo:

Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación
traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad
a tu Iglesia, peregrina en la tierra:
a tu servidor, el papa N.,

 Si el recién ordenado es el obispo residencial:

con mi hermano N.(o bien, si lo dice un obispo auxiliar: con nuestro obispo N.,)
a quien ha sido ordenado hoy pastor de esta Iglesia de N.,*

•• Si el recién ordenado no es el obispo residencial:

con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
(o bien, si lo dice un obispo auxiliar: con nuestro obispo N.,)
y con tu siervo N.,
que ha sido ordenado hoy pastor de la Iglesia [de N.],*

* al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos,
y a todo el pueblo redimido por ti.

Atiende los deseos y súplicas...

IV. Cuando no se utiliza el prefacio propio se puede emplear la Plegaria eucarística IV. La mención se intercala en la intercesión Y ahora, Señor, acuérdate.

A. Si lo dice el obispo recién ordenado:

Y ahora, Señor, acuérdate
de todos aquellos por quienes te ofrecemos este sacrificio:
de tu servidor el papa N.,
[de mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
o bien, si lo dice un obispo auxiliar: de nuestro obispo N.,]
y de mí, indigno siervo tuyo,
a quien te has dignado elegir hoy para el servicio de tu pueblo,
del orden episcopal y de los presbíteros y diáconos;
acuérdate también de los oferentes y de los aquí reunidos,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Acuérdate también de los que murieron...

B. Si lo dice otro obispo:

Y ahora, Señor, acuérdate
de todos aquellos por quienes te ofrecemos este sacrificio:
de tu servidor el papa N.,

 Si el recién ordenado es el obispo residencial:

de mi hermano N.(o bien, si lo dice un obispo auxiliar: de nuestro obispo N.,)
a quien te has dignado elegir hoy para el servicio de tu pueblo,*

•• Si el recién ordenado no es el obispo residencial:

de mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
(o bien, si lo dice un obispo auxiliar: de nuestro obispo N.,)
y de este siervo tuyo N.,
a quien te has dignado elegir hoy para el servicio de tu pueblo,*

* del orden episcopal y de los presbíteros y diáconos;
acuérdate también de los oferentes y de los aquí reunidos,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Acuérdate también de los que murieron...

Antífona de la comunión           Cf. Jn 17, 17-18
Padre santo, santifícalos en la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión

A. Si preside la liturgia eucarística el obispo recién ordenado:
TE pedimos, Señor,
que realices plenamente en nosotros
el auxilio de tu misericordia,
y nos hagas ser compasivos de tal modo
que en todas nuestras obras podamos agradarte.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

B. Si preside la liturgia eucarística el obispo ordenante principal:
SEÑOR, por la eficacia de este misterio
multiplica en tu siervo N., obispo,
los dones de tu gracia,
para que ejerza dignamente el ministerio pastoral
y consiga los premios eternos
por su fidelidad en tu servicio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne al final de la misa

A. Si preside la liturgia eucarística el obispo recién ordenado, él mismo imparte esta bendición con las manos extendidas sobre el pueblo.

OH, Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia
y lo diriges con amor,
concede el Espíritu de la sabiduría
a quienes confiaste la misión del gobierno en tu Iglesia,
para que el progreso de los fieles santos
sea el gozo eterno de sus pastores.

R/.   Amén.

Tú que, con el poder de tu gloria
ordenas el número de nuestros días
y la duración de los tiempos,
dirige benévolo tu mirada sobre nuestro humilde ministerio
y concede a nuestro tiempo la abundancia de tu paz.

R/.   Amén.

Ayúdame también con los dones
que, por tu gracia, has puesto en mí,
y pues me has elevado al orden episcopal
concédeme agradarte con la perfección de las obras;
que el corazón del pueblo y del obispo tenga un mismo querer,
de tal manera que al pastor
no le falte la obediencia de su grey,
y a la grey no le falte el cuidado del pastor.

R/.   Amén.

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu Santo.

R/.   Amén.

B. Si preside la liturgia eucarística el obispo ordenante principal, él mismo imparte esta bendición con las manos extendidas sobre el obispo recién ordenado.

QUE  el Señor te bendiga y te guarde,
y pues te hizo pontífice de su pueblo,
te conceda felicidad en este mundo
y te haga partícipe del gozo eterno.

R/.   Amén.

Que el Señor te conceda por muchos años
gobernar felizmente,
con su providencia y bajo su cuidado,
al clero y al pueblo
que, por su voluntad, ha querido reunir en torno a ti.

R/.   Amén.

Y, obedientes a los preceptos divinos,
libres de toda adversidad,
abundando en todos los bienes
y respetando fielmente tu ministerio,
gocen de paz en este mundo
y merezcan reunirse contigo
en la asamblea de los santos.

R/.   Amén.

Y bendice a todo el pueblo, añadiendo:

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo.

R/.   Amén.

B

En la ordenación de varios obispos

Antífona de entrada          Cf. Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres y curar a los contritos de corazón [T. P. Aleluya].

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
que por pura generosidad de tu gracia,
te has dignado elevar hoy al ministerio del sumo sacerdocio
a estos presbíteros siervos tuyos,
concédeles ejercer dignamente el ministerio episcopal
y guiar con la palabra y el ejemplo, bajo ta amparo,
la grey que les has confiado.
Por nuestro Señor Jesucristo.

     O bien, especialmente si se ordenan obispos no residenciales:

OH, Dios, Pastor eterno,
que gobiernas a tu grey con protección constante,
y has querido incorporar hoy al colegio episcopal
a estos presbítero siervos tuyos,
concédeles ser auténticos testigos de Cristo en todas partes
con una vida santa.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo, si lo exigen las rúbricas; se omite la oración universal.

Oración sobre las ofrendas

A. Si preside la liturgia eucarística el obispo recién ordenado:
TE ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza
para que aumentes en nosotros el espíritu de servicio
y lleves a término lo que nos has entregado sin méritos propios.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

B. Si preside la liturgia eucarística el obispo ordenante principal:
SEÑOR, acepta complacido
la ofrenda que te presentamos por tu Iglesia
y por estos siervos tuyos recién ordenados obispos,
y dígnate enriquecer con virtudes apostólicas,
para bien de tu grey,
a quienes pusiste como pontífices
al frente de tu pueblo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede decir el prefacio I de las ordenaciones.

En las plegarias eucarísticas se hace mención del obispo recién ordenado.

I. Cuando se utiliza el Canon romano se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio.

A. Si lo dice el obispo recién ordenado:

Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda de tus siervos
y de toda tu familia santa;
te la ofrecemos también por mí, indigno siervo tuyo,
y por estos siervos tuyos
a quien te has dignado promover al orden episcopal;
conserva en nosotros tus dones
para que fructifique lo que hemos recibido de tu bondad.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

B. Si lo dice otro obispo:

Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda de tus siervos
y de toda tu familia santa;
te la ofrecemos también por estos siervos tuyos
a quienes te has dignado promover al orden episcopal;
conserva en ellos tus dones
para que fructifique lo que han recibido de tu bondad.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

II. Cuando se utiliza la Plegaria eucarística II la mención se intercala en la intercesión Acuérdate, Señor.

Acuérdate, Señor,
de tu Iglesia extendida por toda la tierra;
y con el papa N.,
[con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
o bien, si lo dice un obispo auxiliar: con nuestro obispo N.,]
conmigo, indigno siervo tuyo,
y con estos siervos tuyos N. y N.,
a quienes has constituido hoy pastores de la Iglesia,
y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza de la resurrección...

III. Cuando se utiliza la Plegaria eucarística III la mención se intercala en la intercesión Te pedimos, Padre, que esta Víctima.

Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación
traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad
a tu Iglesia, peregrina en la tierra:
a tu servidor, el papa N.,
[a mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
o bien, si lo dice un obispo auxiliar: a nuestro obispo N.,]
a mí, indigno siervo tuyo,
y a estos siervos tuyos N. y N.,
que han sido ordenados hoy pastores de la Iglesia,
al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos,
y a todo el pueblo redimido por ti.

Atiende los deseos y súplicas...

IV. Cuando no se utiliza el prefacio propio se puede emplear la Plegaria eucarística IV. La mención se intercala en la intercesión Y ahora, Señor, acuérdate.

Y ahora, Señor, acuérdate
de todos aquellos por quienes te ofrecemos este sacrificio:
de tu servidor el papa N.,
[de mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N.,
o bien, si lo dice un obispo auxiliar: de nuestro obispo N.,]
y de mí, indigno siervo tuyo,
y de estos siervos tuyos N. y N.,
a quienes te has dignado elegir hoy para el servicio de tu pueblo,
del orden episcopal y de los presbíteros y diáconos;
acuérdate también de los oferentes y de los aquí reunidos,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Acuérdate también de los que murieron...

Antífona de la comunión           Cf. Jn 17, 17-18
Padre santo, santifícalos en la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión

A. Si preside la liturgia eucarística uno de los obispos recién ordenados:
TE pedimos, Señor,
que realices plenamente en nosotros
el auxilio de tu misericordia,
y nos hagas ser compasivos de tal modo
que en todas nuestras obras podamos agradarte.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

B. Si preside la liturgia eucarística el obispo ordenante principal:
SEÑOR, por la eficacia de este misterio
multiplica en estos obispos, tus siervos, los dones de tu gracia,
para que ejerza dignamente el ministerio pastoral
y consiga los premios eternos por su fidelidad en tu servicio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne al final de la misa

A. Si preside la liturgia eucarística uno de los obispo recién ordenados, él mismo imparte esta bendición con las manos extendidas sobre el pueblo.

OH, Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia
y lo diriges con amor,
concede el Espíritu de la sabiduría
a quienes confiaste la misión del gobierno en tu Iglesia,
para que el progreso de los fieles santos
sea el gozo eterno de sus pastores.

R/.   Amén.

Tú que, con el poder de tu gloria
ordenas el número de nuestros días
y la duración de los tiempos,
dirige benévolo tu mirada sobre nuestro humilde ministerio
y concede a nuestro tiempo la abundancia de tu paz.

R/.   Amén.

Ayúdame también con los dones
que, por tu gracia, has puesto en mí,
y pues me has elevado al orden episcopal
concédeme agradarte con la perfección de las obras;
que el corazón del pueblo y del obispo tenga un mismo querer,
de tal manera que al pastor
no le falte la obediencia de su grey,
y a la grey no le falte el cuidado del pastor.

R/.   Amén.

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo.

R/.   Amén.

B. Si preside la liturgia eucarística el obispo ordenante principal, él mismo imparte esta bendición con las manos extendidas sobre el obispo recién ordenado.

QUE  el Señor os bendiga y os guarde,
y pues os hizo pontífices de su pueblo,
os conceda felicidad en este mundo
y os haga partícipe del gozo eterno.

R/.   Amén.

Que el Señor os conceda por muchos años
gobernar felizmente,
con su providencia y bajo su cuidado,
al clero y al pueblo
que ha querido reunir en torno a vosotros.

R/.   Amén.

Y, obedientes a los preceptos divinos,
libres de toda adversidad,
abundando en todos los bienes
y respetando fielmente vuestros ministerio,
gocen de paz en este mundo
y merezcan reunirse vosotros
en la asamblea de los santos.

R/.   Amén.

Y bendice a todo el pueblo, añadiendo:

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo.

R/.   Amén.


2. En la ordenación de los presbíteros

Esta misa ritual puede utilizares, con color blanco o festivo, excepto en las solemnidades, en los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, en los días dentro de la octava de Pascua y en las fiestas de los apóstoles. En estos días se celebra la misa del día.

A

En la ordenación de varios presbíteros

Antífona de entrada          Jer 4, 18
Os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia [T. P. Aleluya].

Se dice Gloria.

Oración colecta
SEÑOR Dios nuestro,
que has querido servirte del ministerio de los sacerdotes,
concede a estos diáconos de tu Iglesia
que han sido elegidos para el ministerio presbiteral
perseverar al servicio de tu voluntad
para que, en su ministerio y en su vida,
puedan buscar tu gloria en Cristo.
Él, que vive y reina contigo.

Se dice Credo, si lo exigen las rúbricas; se omite la oración universal.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios, tú has querido que tus sacerdotes
sean ministros del santo altar y del pueblo,
concede en tu bondad, por la eficacia de este sacrificio,
que el ministerio de tus siervos te sea siempre grato
y dé, en tu Iglesia, frutos que siempre permanezcan.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede decir el prefacio I de las ordenaciones.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los presbíteros recién ordenado.

I. Cuando se utiliza el Canon romano se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio.

Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda de tus siervos
y de toda tu familia santa;
te la ofrecemos también por estos siervos tuyos
a quien te has dignado promover al orden presbiteral;
conserva en ellos tus dones
para que fructifique lo que han recibido de tu bondad.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

II. Cuando se utiliza la Plegaria eucarística II la mención se intercala en la intercesión Acuérdate, Señor.

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra;
y con el papa N., con nuestro obispo N.,
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate también de estos siervos tuyos
que has constituido hoy presbíteros de la Iglesia,
y de todos los pastores que cuidan de tu pueblo.

Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza de la resurrección...

III. Cuando se utiliza la Plegaria eucarística III la mención se intercala en la intercesión Te pedimos, Padre, que esta Víctima.

Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación
traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad
a tu Iglesia, peregrina en la tierra:
a tu servidor, el papa N.,
a nuestro obispo N.,
al orden episcopal,
a estos siervos tuyos que te han sido ordenados hoy
presbíteros de la Iglesia,
a los demás presbíteros, a los diáconos,
y a todo el pueblo redimido por ti.

Atiende los deseos y súplicas...

IV. Cuando no se utiliza el prefacio propio se puede emplear la Plegaria eucarística IV. La mención se intercala en la intercesión Y ahora, Señor, acuérdate.

Y ahora, Señor, acuérdate
de todos aquellos por quienes te ofrecemos este sacrificio:
de tu servidor el papa N.,
de nuestro obispo N.,
del orden episcopal,
de estos siervos tuyos que te has dignado elegir hoy
para el ministerio presbiteral en favor de tu pueblo,
de los demás presbíteros y diáconos;
acuérdate también de los oferentes y de los aquí reunidos,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Acuérdate también de los que murieron...

Antífona de la comunión           Cf. Mc 16, 15; Mt 28, 20
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio; yo estoy con vosotros todos los días, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor,
que el sacrificio santo
que te hemos ofrecido y recibido en comunión
llene de vida a tus sacerdotes y a todos tus siervos,
para que, unidos a ti por un amor constante,
puedan servir dignamente a tu majestad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne al final de la misa

El obispo, con las manos extendidas sobre los presbíteros recién ordenados u el pueblo, dice:

DIOS, que dirige y gobierna la Iglesia,
os proteja siempre con su gracia
para que cumpláis fielmente el ministerio presbiteral.

R/.   Amén.

Que él os haga servidores y testigos en el mundo,
de la verdad y del amor divino,
y ministros fieles de la reconciliación.

R/.   Amén.

Y que os haga pastores verdaderos
que distribuyan a los fieles la palabra de la vida y el pan vivo,
para que crezcan en la unidad del cuerpo de Cristo.

R/.   Amén.

Y bendice a todo el pueblo añadiendo:

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo.

R/.   Amén.


© Conferencia Episcopal Española

Misal Romano (tercera edición) - En la administración del viático

MISAS RITUALES

III. EN LA ADMINISTRACIÓN DEL VIÁTICO


Esta misa se puede utilizar, con color blanco, en los días en que se permiten las misas rituales.

Todas las oraciones que se proponen para un varón, se pueden adaptar para las mujeres cambiando el género; y las formuladas en plural se pueden utilizar en singular cambiando el número.

Antífona de entrada          Cf. Sal 80, 17
Los alimentó con flor de harina y los sació con miel silvestre [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Is 53, 4

El Señor soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores  [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
tu Hijo es para nuestros
el camino, la verdad y la vida;
mira con piedad a tu siervo N.
y concédele que, confiando en tus promesas
y renovado con el Cuerpo de tu Hijo,
llegue en paz a tu reino.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
PADRE santo, mira con bondad nuestro sacrificio,
que haga presente ante ti al Cordero pascual,
cuya pasión abrió las puertas del paraíso,
e introduzca por tu gracia a tu siervo N.
en el reino eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Jn 6, 54
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día, dice el Señor [T. P. Aleluya].

     O bien:          Col 1, 24

Completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, a favor de su cuerpo que es la Iglesia [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
SEÑOR, que eres la salvación eterna de los que creen en ti,
concede a tu siervo N.,
fortalecido con el pan y la bebida celestial,
llegar seguro al reino de la luz y de la vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


© Conferencia Episcopal Española

Misal Romano (tercera edición) - En la celebración de la unción de enfermos

MISAS RITUALES

II. EN LA CELEBRACIÓN
DE LA UNCIÓN DE ENFERMOS


Siempre que la sagrada unción se confiera dentro de la misa, en los días en que se permiten las misas rituales, se puede emplear la misa por los enfermos con color blanco y prefacio de la unción de enfermos.

Todas las oraciones que se proponen por un varón, se pueden adaptar para las mujeres cambiando el género; y las formuladas en plural se pueden utilizar en singular cambiando el número.

Al final de la misa, se puede utilizar una de las fórmulas de bendición que siguen:

Que Dios Padre te bendiga.

R/.   Amén.

Que el Hijo de Dios te devuelva la salud.

R/.   Amén.

Que el Espíritu Santo te ilumine.

R/.   Amén.

Que el Señor proteja tu cuerpo y salve tu alma.

R/.   Amén.

Que ilumine tu corazón y te lleve a la vida eterna.

R/.   Amén.

Y bendice a todo el pueblo, añadiendo:

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu Santo.

R/.   Amén.

     O bien:

Jesucristo, el Señor, esté siempre a tu lado para defenderte.

R/.   Amén.

Que él vaya delante de ti para guiarte y vaya detrás de ti para ayudarte.

R/.   Amén.

Que él vele por ti, te sostenga y te bendiga.

R/.   Amén.

Y bendice a todo el pueblo, añadiendo:

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo.

R/.   Amén.


© Conferencia Episcopal Española

Misal Romano (tercera edición) - En la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana

MISAS RITUALES

I. EN LA CELEBRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS
DE LA INICIACIÓN CRISTIANA


Todas las oraciones que se ponen para el varón se pueden adaptar para la mujer, cambiando el género, o para varios, cambiando el número.

1. Para la elección e inscripción del nombre

El rito de la «elección» y de la «inscripción del nombre» de los catecúmenos que van a ser admitidos a los sacramentos de la iniciación cristiana en la Vigilia pascual, se han de celebrar dentro de la misa del primer domingo de Cuaresma. Si, por razones pastorales, se celebra fuera de este domingo, puede emplearse la misa que sigue, con colar morado, excepto los días incluidos en los números nn. 1-4 de la tabla de los días litúrgicos. Puede también usarse la misa del viernes de la IV semana de Cuaresma.

Antífona de entrada          Sal 104, 3-4
Que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro.

Oración colecta
OH, Dios,
que realizas siempre la salvación de los hombres,
y ahora también alegras a tu pueblo
con gracias más abundantes,
mira propicio a tus elegidos,
para que el auxilio de tu bondadosa protección
fortalezca tanto a los que van a ser regenerados
como a los que ya han renacido.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
DIOS todopoderoso y eterno,
que nos haces renacer para la vida eterna
por el sacramento del bautismo
al confesar tu nombre;
recibe los dones y los deseos de tus siervos,
para que colmes de anhelos
y borres los pecados
de los que en ti esperan.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice el prefacio del tiempo litúrgico correspondiente.

Antífona de la comunión           Cf. Ef 1, 7
En Cristo, por su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, conforme a la riqueza de su gracia.

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor,
que nos purifiquen los sacramentos que hemos recibido;
concede a tus siervos liberarse de todas sus culpas,
para que se gloríen en la plenitud de la ayuda del cielo
los que se ven agobiados por el peso de su conciencia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

2. En los escrutinios

Estas misas se pueden emplear, con color morado, cuando los escrutinios de los catecúmenos que van a ser admitidos a los sacramentos de la iniciación cristiana en la Vigilia pascual. se celebran en los días propios, que son los domingos III, IV y V de Cuaresma. Pero, si en estos domingos, por razones pastorales, no pueden hacerse los escrutinios, pueden elegirse otros días feriales más convenientes durante la Cuaresma, o también en cualquier otro tiempo del año si el bautismo se ha de conferir fuera de la Vigilia pascual. En cualquier caso, en la misa del primer escrutinio se lee el evangelio de la Samaritana, en la segunda el evangelio del ciego de nacimiento, y en la tercera el de Lázaro, tal como se propone en los domingos III, IV y V de Cuaresma.

A

En el primer escrutinio

Antífona de entrada          Cf. Ez 36, 23-26
Cuando os haga ver mi santidad, os reuniré de todos los países; derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará de todas vuestras inmundicias. Y os infundiré un espíritu nuevo, dice el Señor.

     O bien:          Cf. Is 55, 1

Sedientos todos, acudid por agua, dice el Señor; venid también los que no tengáis dinero, y bebed con alegría.

Oración colecta
CONCEDE, Señor, a nuestros elegidos
llegar digna y sabiamente a la confesión de tu alabanza,
para que sean restituidos, por tu gracia,
a la primitiva dignidad
perdida por la culpa original.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
TE pedimos, oh, Dios,
que tu misericordia
prepare debidamente a tus siervos
y los conduzca a celebrar estos misterios
con una conducta piadosa.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice el prefacio del III domingo de Cuaresma.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los catecúmenos.

I. Cuando se utiliza el Canon romano:

— En el momento de vivos se hace mención de los padrinos:

Acuérdate, Señor, de tus hijos N. y N.
que van a llevar a estos elegidos tuyos a la gracia del bautismo,
y de todos los aquí reunidos,
cuya fe y entrega bien conoces...

— Se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda por tus siervos,
a quienes te has dignado contar, elegir y llamar
a la vida eterna y al don admirable de tu gracia.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

II. Cuando se utiliza la plegaria eucarística II, se añade la siguiente intercesión:

... y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate, Señor, de tus siervos
que van a llevar a estos elegidos a la fuente de la regeneración.

Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza de la resurrección...

III. Cuando se utiliza la plegaria eucarística III, se añade la siguiente intercesión:

... al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos,
y a todo el pueblo redimido por ti.

Te pedimos, Señor,
que, con tu gracia, ayudes a tus siervos,
para que, con su palabra y su ejemplo,
lleven a estos elegidos a la nueva vida en Cristo, Señor nuestro.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

Antífona de la comunión           Cf. Jn 4, 14
El que beba del agua que yo le daré, dice el Señor, tendrá dentro de él un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

Oración después de la comunión
SEÑOR, a quienes vas a iniciar
en los sacramentos de vida eterna
asístelos con los efectos de tu redención
para que lleguen a ser dignos de recibirlos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

En el segundo escrutinio

Antífona de entrada          Sal 24, 15-16
Tengo los ojos puestos en el Señor, porque él saca mis pies de la red. Mírame, oh, Dios, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
acrecienta tu Iglesia
con el gozo espiritual,
para que cuantos son de la tierra por el nacimiento,
al renacer sean del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, al ofrecerte alegres
los dones de la eterna salvación,
te rogamos nos ayudes
a celebrarlos con fe verdadera
y a saber ofrecértelos de modo adecuado
por la salvación de los elegidos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice el prefacio del IV domingo de Cuaresma.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los catecúmenos. Cuando se utiliza el Canon romano también se hace mención de los padrinos. Todo como en el primer escrutinio.

Antífona de la comunión           Cf. Jn 9, 11. 38
El Señor ungió mis ojos: fui, me lavé y empecé a ver y creí en Dios.

Oración después de la comunión
SEÑOR, acrecienta benigno a tu familia,
dirígela según tu voluntad,
mantenla siempre unida a ti
y gobiérnala con tu amor incesante,
para que alcance la salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

En el tercer escrutinio

Antífona de entrada          Sal 17, 5-7
Me cercaban olas mortales, me envolvían las redes del abismo; en el peligro invoqué al Señor, desde su templo él escuchó mi voz.

Oración colecta
CONCEDE, Señor, a nuestros elegidos
que, instruidos en los santos misterios,
sean renovados en la fuente bautismal
y contados entre los miembros de tu Iglesia.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
ESCÚCHANOS, Dios todopoderoso,
y, por la acción de este sacrificio,
purifica a tus siervos,
a quienes has iluminado con las primicias de la fe cristiana.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice el prefacio del V domingo de Cuaresma.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los catecúmenos. Cuando se utiliza el Canon romano también se hace mención de los padrinos. Todo como en el primer escrutinio.

Antífona de la comunión           Cf. Jn 11, 26
El que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre, dice el Señor.

Oración después de la comunión
QUE tu pueblo, Señor, persevere en estas celebraciones
para que, fiel a ti de todo corazón
y protegido de todo peligro,
se alegre de su salvación
y ore con generosidad por los que van a ser regenerados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

3. En la celebración del bautismo

Según costumbre, los sacramentos de la iniciación cristiana se confieren a los adultos en la Vigilia de la santa noche de Pascua. Si por necesidad se celebran fuera de la solemnidad pascual, esta misa puede celebrarse de color blanco o de fiesta en los días en que se permiten las mismas rituales.

También se puede decir esta misa cuando se confiere el bautismo a los niños, en las mismas condiciones.

En esta misa se omite el acto penitencial, las invocaciones Señor, ten piedad y el Símbolo.


A

Antífona de entrada          Ef 4, 24
Revestíos de la nueva condición humana creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas [T. P. Aleluya].

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios, que nos haces participar
en el misterio de la muerte y la resurrección de tu Hijo,
concédenos que, fortalecidos por el Espíritu de la adopción filial,
andemos siempre en una vida nueva.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
TE pedimos, Señor,
que, junto a los dones que te presenta tu Iglesia,
aceptes propicio como ofrenda espiritual
a quienes, configurados con tu Hijo
[y confirmados con la señal del crisma],
has agregado a tu pueblo sacerdotal.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice el prefacio del bautismo. En tiempo pascual se puede emplear el prefacio II de Pascua y en los otros tiempos el prefacio I domincal del tiempo ordinario.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los neófitos.

I. Cuando se utiliza el Canon romano en el momento de vivos se hace mención de los padrinos y se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio.

II. Cuando se utiliza la plegaria eucarística II, se añade la intercesión Acuérdate también de los neófitos, o en la misa del bautismo de niños: Acuérdate también de nuestros hermanos.

III. Cuando se utiliza la plegaria eucarística III, se añade la intercesión Confirma en el santo propósito a tus hijos, o en la misa del bautismo de niños: Ayuda a nuestros hermanos.

IV. Cuando se utiliza la plegaria eucarística IV, la mención se intercala en la intercesión por los vivos.

Antífona de la comunión           1 Jn 3, 1
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues lo somos [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor,
que, alimentados con el sacramento
del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo,
crezcamos en la comunión de su Espíritu
y en el amor de los hermanos,
de tal modo que alcancemos con ardiente caridad
la plenitud del Cuerpo de Cristo.
Él, que vive y reina pro los siglos de los siglos.

B

Antífona de entrada          Tit 3, 5.7
Dios nos salvó por el baño del nuevo nacimiento y de la renovación del Espíritu Santo, para que, justificados por su gracia, seamos, en esperanza, herederos de la vida eterna [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que nos haces renacer con la palabra de la vida,
concédenos que, recibiéndola con sincero corazón,
nos hagamos ardorosos testigos de la verdad
y demos abundantes frutos de caridad fraterna.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
ABRE, Señor, la puerta de tu cena
a quienes se acercan al pan dispuesto y al vino mezclado,
para que, celebrando con alegría el celestial banquete,
seamos contados como miembros de tu familia
y conciudadanos de los santos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

En tiempo pascual se puede emplear el prefacio II de Pascua. En los otros tiempos, prefacio I domincal del tiempo ordinario.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los neófitos. Todo como se indica en el formulario A.

Antífona de la comunión           1 Jn 3, 2
Ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
CONCÉDENOS, Señor,
por la eficacia de este sacramento,
manifestar también en nuestra vida
el misterio luminoso de la muerte y resurrección de tu Hijo,
que hemos anunciado en esta celebración.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

4. En la celebración de la confirmación

Esta misa se dice, con vestiduras de color rojo o blanco o festivo, cuando se administra la confirmación, en los días en que se permiten las misas rituales. En esta misa se omite el Símbolo.


A

Antífona de entrada          Cf. Ez 36, 25-26
Dice el Señor: «Derramaré sobre vosotros un agua pura y os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo» [T. P. Aleluya].

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y rico en misericordia,
te pedimos que el Espíritu Santo, con su venida,
se digne habitar en nosotros
y nos convierta en templos de su gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo.

     O bien:

TE pedimos, Señor, que cumplas con bondad
tu promesa en nosotros,
para que al venir el Espíritu Santo
nos haga ante el mundo
testigos del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Él, que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE misericordioso, Señor,
las ofrendas de tus siervos,
y concédeles que, configurados mñas perfectamente con tu Hijo,
crezcan incesantemente en su testimonio
por la participación en el memorial de su redención,
de la que nos hizo dignos por tu Espíritu.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la confirmación o prefacio I o II del Espíritu Santo.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los confirmados.

I. Cuando se utiliza el Canon romano se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio.

II. Cuando se utiliza la plegaria eucarística II, se añade la intercesión Acuérdate también de tus siervos.

III. Cuando se utiliza la plegaria eucarística III, se añade la intercesión Acuérdate también, Señor, de estos siervos tuyos o en la misa del bautismo de niños: Ayuda a nuestros hermanos.

Antífona de la comunión           Cf. Heb 6, 4
Alegraos todos en el Señor, los que habéis sido iluminados: habéis gustado el don celestial y habéis hecho participes del Espíritu Santo [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor, que continúes bendiciendo
a quienes has ungido con el don del Espíritu Santo
y has alimentado con el sacramento de tu Hijo;
alegren con su santidad a la Iglesia
y, por medio de sus obras y de su amor,
la hagan crecer en el mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne al final de la misa

El obispo, con las manos extendidas sobre los recién confirmados, dice:

DIOS Padre todopoderoso,
que os adoptó como hijos suyos
y os hizo renacer del agua y del Espíritu Santo,
os bendiga y os haga siempre dignos de su amor paterno.

R/.   Amén.

El Hijo unigénito de Dios,
que prometió la permanencia del Espíritu de la verdad en la Iglesia,
os bendiga y os confirme con su poder
en la confesión de la fe verdadera.

R/.   Amén

El Espíritu Santo, que encendió el fuego del amor
en el corazón de los discípulos,
os bendiga y, congregándoos en la unidad,
os conduzca sin tropiezo al gozos del reino eterno.

R/.   Amén

Y bendice a todo el pueblo, añadiendo:

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo.

R/.   Amén.

     O bien:

Oración sobre el pueblo

El obispo, con las manos extendidas sobre los recién confirmados y el pueblo, dice:

CONFIRMA, oh, Dios, lo que has realizado en nosotros
y conserva los dones del Espíritu Santo
en el corazón de tus fieles,
para que nunca se avergüencen
de dar testimonio de Cristo crucificado ante el mundo
y cumplan, con amor ferviente, sus mandatos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/.   Amén

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre , Hijo , y Espíritu  Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.

R/.   Amén.

B

Antífona de entrada          Cf. Rom 5, 5; 8, 11
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que habita en nosotros [T. P. Aleluya].

Oración colecta
DÍGNATE, Señor, enviarnos tu Santo Espíritu
para que, caminando en la unidad de la fe
y fortalecidos con su amor,
lleguemos a la medida de la plenitud en Cristo.
Él, que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, acoge benigno, a estos siervos tuyos
juntamente con tu Unigénito,
para que, los sellados con la cruz y la unción espiritual,
con él se ofrezcan a tu continuamente
y merezcan la efusión cada vez más abundante de tu Espíritu.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la confirmación o prefacio I o II del Espíritu Santo.

En las plegarias eucarísticas se hace mención de los confirmados. Todo como se indica en el formulario A.

Antífona de la comunión           Cf. Sal 33, 6. 9
Contemplad al Señor y quedaréis radiantes; gustad y ved qué bueno es el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
A los que has enriquecido, Señor, con los dones de tu Espíritu
y los has hecho crecer con el alimento de tu Unigénito,
haz también que, instruidos en la plenitud de tu ley,
manifiesten continuamente ante el mundo
la libertad de tus hijos
y cumplan, por su santidad,
la misión profética de tu pueblo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

La bendición solemne o la oración sobre el pueblo como en el formulario A.

C


Otras oraciones, para utilizar según convenga

Oración colecta
EL Espíritu Santo que viene de tu
ilumine nuestras almas, Señor,
y, según la promesa de tu Hijo,
nos dé a conocer toda la verdad.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, la ofrenda de tu familia,
para que, quienes han recibido el don del Espíritu Santo,
lo conserven y lleguen a los premios eternos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión
DERRAMA, Señor, en nosotros
tu Espíritu de caridad,
para que hagas vivir concordes en el amor
a quienes has saciado con el mismo pan del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


© Conferencia Episcopal Española

Missale Romanum - S. Pauli VI, papæ

Propium de Sanctis

Die 29 maii
S. Pauli VI, papæ

De Communi pastorum: pro papa.

Collecta
Deus, qui Ecclésiam tuam regéndam
beáto Paulo papæ commisísti,
strénuo Fílii tui Evangélii apóstolo,
præsta, quǽsumus, ut, ab eius institútis illumináti,
ad civílem amóris cultum in mundum dilatándum
tibi collaboráre valeámus.
Per Dóminum.

Misal Romano (tercera edición) - Común de santos y santas

MISAS COMUNES

COMÚN DE SANTOS Y SANTAS


Las misas que siguen, si se señalan para una determinada categoría se santos, utilícense para ellos. Las demás misas pueden emplearse para cualquier santo.

I. Para toda categoría de santos

A. Para varios santos

1

Antífona de entrada          Cf. Sal 144, 10-11
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor; que te bendigan tus santos. Que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas [T. P. Aleluya].

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
que en la glorificación de los santos
nos das continuas pruebas de tu amor,
concédenos en tu bondad encomendarnos a su intercesión
y que nos sintamos estimulados por su ejemplo,
para imitar fielmente a tu Unigénito.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, escucha con bondad nuestras súplicas
y protégenos con la intercesión de tus santos,
para que sirvamos dignamente en tu altar.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Sal 67, 4
Los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría [T. P. Aleluya].

     O bien:          Lc 12, 37

Bienaventurados aquellos criados a quienes el Señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá y los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso y eterno, Padre del consuelo y de la paz,
concede a tu familia,
reunida en la fiesta de los santos para albar tu nombre,
recibir la prenda de la salvación eterna
en la comunión del sacramento de tu Unigénito.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada          Sal 63, 11
El justo se alegra con el Señor, se refugia en él, y se felicitan los rectos de corazón [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que nos ves desfallecer a causa de nuestra debilidad,
afiánzanos misericordiosamente en tu amor
por medio del testimonio de tus santos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
TE suplicamos, Dios todopoderoso,
que este sacrificio,
ofrecido humildemente en honor de tus santos,
sea grato a tus ojos
y purifique nuestro cuerpo y nuestro espíritu.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Jn 12, 26
El que quiera servirme, que me siga, dice el Señor, y donde esté yo, allí también estará mi servidor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
AL celebrar el nacimiento de tus santos para el cielo,
te pedimos, Señor,
que, alimentados sacramentalmente,
gocemos de los bienes eternos
con los que ahora nos sentimos fortalecidos por tu gracia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

3

Antífona de entrada          Cf. Sal 91, 13-14
El justo crecerá como palmera, se alzará como cedro del Líbano: plantado en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios [T. P. Aleluya].

Oración colecta
SEÑOR, que la oración eficaz de tus santos
alcance el auxilio oportuno a tus fieles,
y nos conceda participar
de la suerte eterna de aquellos
cuya fiesta celebramos con devoción.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, al presentar sobre tu altar las ofrendas,
concédenos aquel espíritu de amor
que infundiste en tus santos,
para que, al dedicarnos a esta acción sagrada
con pureza de alma y corazón generoso,
celebremos el sacrificio agradable a ti
y saludable para nosotros.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
QUE la comunión en tus sacramentos
nos salve, Señor,
y nos afiance en la luz de tu verdad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

4

Antífona de entrada          Cf. Jr 17, 7-8
Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza: será un árbol plantado junto al agua, que alarga a la corriente sus raíces y no teme la llegada del estío [T. P. Aleluya].

Oración colecta
CONCÉDENOS, Dios todopoderoso,
que el ejemplo de tus santos nos mueva a una vida mejor,
para que, al celebrar la memoria de los santos N. y N.,
imitemos también sus obras.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
EN esta fiesta de tus santos, Señor,
presentamos sobre el altar nuestros dones
e imploramos de tu bondad
que sean para tu mayor gloria,
y a nosotros nos obtengan abundancia de gracia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Jn 15, 9
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo, dice el Señor; permaneced en mi amor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor, Dios nuestro,
que los divinos misterios,
celebrados en conmemoración de tus santos,
nos den la salvación y la paz eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

B. Para un santo

1

Antífona de entrada          Cf. Sal 20, 2-3
Señor, el justo se alegra por tu fuerza, y cuánto goza con tu victoria. Le has concedido el deseo de su alma [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que has puesto a tus santos
como modelo y defensa en nuestra fragilidad
para allanar el camino de la salvación,
concédenos, al celebrar el nacimiento para el cielo de san N.,
caminar hacia ti siguiendo su ejemplo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, por esta oblación que te presentamos
en la conmemoración de san N.,
otorga a tus fieles los dones de la paz y la unidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Mt 16, 24
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga, dice el Señor [T. P. Aleluya].

     O bien, para los santos que fueron gobernantes:          Mt 6, 33

Buscad sobre todo el Reino de Dios, y todo esto se os dará por añadidura, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
EL sacramento que hemos recibido
en la memoria de san N.
santifique, Señor, nuestras mentes y corazones,
para que merezcamos participar
de la naturaleza divina.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada          Mal 2, 6
Transmitía la ley con fidelidad y no se encontraba fallo alguno en sus labios; caminaba conmigo en paz y en rectitud, y apartaba del pecado a mucha gente [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
el solo santo y sin el que nadie es buno,
te pedimos, por intercesión de san N.,
ayuda para vivir de tal forma
que no nos veamos privados de tu gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, que el sacrificio que ofrecemos
a tu majestad en la fiesta de san N.
sea eficaz para nuestra salvación
y agradable a tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Mt 5, 8-9
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
SACIADOS con el don sagrado
te suplicamos, Señor,
que percibamos como aumento de salvación
lo que tus siervos hemos celebrado
en la fiesta de san N.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

II. Para monjes y religiosos

A. Para un abad

Antífona de entrada          Cf. Sal 91, 13-14
El justo crecerá como una palmera se alzará como cedro del Líbano: plantado en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios [T. P. Aleluya].

     O bien:          Sal 36, 30-31

La boca del justo expone la sabiduría, su lengua explica el derecho, porque lleva en el corazón la ley de su Dios [T. P. Aleluya].

Oración colecta
SEÑOR, que nos has enseñado la perfección evangélica
por medio del abad san N.,
concédenos, en medio de las vicisitudes de este mundo,
adherirnos de corazón a las realidades del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
CONCEDE, Señor, a cuantos nos acercamos a tu altar,
el amor apasionado que enardeció al abad san N.,
para que, limpios de corazón y ardientes en caridad,
podamos ofrecerte este sacrificio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Mt 23, 11

El primero entre vosotros será vuestro servidor, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
POR la fuerza del sacramento que hemos recibido
renueva, Señor, nuestros corazones
para que, a ejemplo del abad san N.,
por la sabiduría de las cosas de arriba y no de las de la tierra,
merezcamos aparecer juntamente con Cristo en la gloria.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

B. Para un monje

Antífona de entrada
Donde se reúnen los hermanos para glorificar a Dios, allí el Señor les dará la bendición [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Sal 70, 8. 23

Llena está mi boca de tu alabanza para poder cantar. Se alegrarán mis labios, mientras canto para ti [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que invitaste bondadosamente a tu siervo san N.,
a seguir a Cristo,
te pedimos, por su intercesión,
que, negándonos a nosotros mismos,
podamos adherirnos a ti de todo corazón.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, las ofrendas que te presentamos
por la salvación de tu pueblo;
con ellas te pedimos, por intercesión de san N.,
alejarnos de la seducción del pecado
y tomar parte en los bienes del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Lc 8, 15
Los que guardan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, dan fruto con paciencia [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Sal 83, 5

Bienaventurados los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
CONCÉDENOS, Señor Dios nuestro,
que, sostenidos por la protección de san N.,
vivamos, por este sacramento, regalo de tu sabiduría,
con justa austeridad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

C. Para una monja

Antífona de entrada          Sal 51, 10
Como verde olivo, en la casa de Dios, confío en la misericordia de Dios por siempre jamás [T. P. Aleluya].

     O bien:

Por amor a mi Señor Jesucristo, a quien vi, a quien amé, en quien creí, de quien me enamoré, tuve en nada los bienes de este mundo y la seducción del tiempo presente [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que llamaste a tu sierva santa N.
para que te buscara sobre todas las cosas,
concédenos, por su ejemplo e intercesión,
que, sirviéndote a ti con corazón puro y humilde,
lleguemos a tu gloria eterna
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
A ti, Señor,
que con el consuelo temporal
nos enseñas a no desesperar de las promesas eternas,
te presentamos las ofrendas de nuestra devoción
para consagrártelas en la conmemoración de santa N.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Sal 44, 2
Me brota del corazón un poema bello, recito mis versos a un Rey [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf . Lc 10, 42

Solo una cosa es necesaria: ella ha escogido la parte mejor y no le será quitada [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
RENOVADOS, Señor, en las fuentes de la salvación,
te suplicamos, por intercesión de santa N.,
que, unidos a Cristo más íntimamente cada día,
merezcamos participar en su reino de gracia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

D. Para religiosos

1

Antífona de entrada          Cf. Sal 15, 5
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa: tú eres el que restituyes mi heredad [T. P. Aleluya].

     O bien, para una religiosa:          Cf. Os 2, 21-22

El Señor se ha desposado con ella para siempre, en fe y misericordia [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que otorgaste al bienaventurado N.
la gracia de perseverar en la imitación
de Cristo pobre y humilde,
concédenos, por su intercesión,
avanzar fielmente en nuestra vocación,
para llegar a la perfección que nos propusiste en tu Hijo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
DIOS misericordioso,
que destruiste el hombre viejo
y quisiste crear el hombre nuevo a tu imagen en san N.,
concédenos, renovados del mismo modo,
ofrecer este sacrificio de reconciliación, agradable a ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Mt 19, 27-29
En verdad os digo, los que lo habéis dejado todo y me habéis seguido recibiréis cien veces más y heredaréis la vida eterna [T. P. Aleluya].

     O bien, para una religiosa:          Lam 3, 24-25

Mi lote es el Señor: es bueno para quien en él espera [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
TE rogamos, Señor,
por la eficacia de este sacramento
y el ejemplo de san N.,
que nos mantengas siempre en tu amor
y lleves a su perfección hasta el día de Cristo Jesús
la obra buena que has comenzado en nosotros.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada          Cf. Sal 23, 5-6
Estos son los santos que recibieron la bendición del Señor; y la misericordia de Dios su Salvador, esta es la generación que busca al Señor [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Sal 104, 3-4

Que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que has llamado a san N.
para que buscase tu reino en este mundo
por el camino de la caridad perfecta,
concédenos, fortalecidos por su intercesión,
avanzar, alegres en el espíritu,
por las sendas del amor
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
ACEPTA, Señor, los dones de nuestro servicio
que presentamos sobre tu altar
en la conmemoración de san N.,
y concédenos que, libres de las ataduras terrenas,
seas tú nuestra única riqueza.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Sal 33, 9
Gustad y ved que bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a ék [T. P. Aleluya].

     O bien:          Mt 5, 3

Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
TE rogamos, Dios todopoderoso,
que fortalecidos por este sacramento,
aprendamos a buscarte siempre sobre todas las cosas
a ejemplo de san N.,
y llevar en este mundo la imagen del hombre nuevo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

III. Para santos que practicaron obras de misericordia

Antífona de entrada          Cf. Mt 25, 34. 36. 40
Venid vosotros, benditos de mi Padre, dice el Señor. Estaba enfermo y me visitasteis. En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis [T. P. Aleluya].

     O bien:          Sal 111, 9

Reparte limosna a los pobres, su caridad dura por siempre, y alzará la frente con dignidad [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios, que enseñaste a tu Iglesia
a poner en práctica los mandamientos del cielo
con el amor a ti y al prójimo,
concédenos que, practicando la caridad a ejemplo de san N.,
merezcamos ser contados entre los elegidos de tu reino.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, , Señor, los dones de tu pueblo
y concede a quienes celebramos las maravillas
del inmenso amor de tu Hijo,
reafirmamos, a ejemplo de san N.,
en el amor a ti y al prójimo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Jn 15, 13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Jn 13, 35

En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
ALIMENTADOS con estos sagrados misterios,
concédenos, Señor, seguir los ejemplos de san N.,
que te dio culto con devoción constante
y enriqueció a tu pueblo con un amor sin medida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

     O bien:

DESPUÉS de gustar el sacramento de salvación,
invocamos tu misericordia, Señor,
para que, imitando la caridad de san N.,
participemos también de su gloria.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

IV. Para educadores

Antífona de entrada          Cf. Mc 10, 14
Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, de los que son como ellos es el reino de Dios, dice el Señor [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Mt 5, 19

Quien cumple y enseña los mandatos del Señor, será grande en el reino de los cielos, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que suscitaste en tu Iglesia a san N.
para que mostrara a los demás
el camino de la salvación,
concédenos, con su ejemplo,
seguir de tal modo a Cristo Maestro
que logremos llegar a ti
junto con nuestros hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
ACEPTA, Señor, los dones de tu pueblo santo
en la conmemoración de san N.,
y concédenos,
por la participación en este misterio,
dar testimonio de tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Mt 18, 3
Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos, dice el Señor [T. P. Aleluya].

     O bien:          Cf. Jn 8,12

El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso,
que este sagrado banquete nos ayude
a manifestar con el corazón y las obras
el amor fraterno y la luz de la verdad,
siguiendo el ejemplo de san N.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

V. Para santas mujeres

Para una santa mujer mártir.

1

Antífona de entrada          Cf. Prov 31, 30. 28
La mujer que teme al Señor merece alabanza. Sus hijos la llaman dichosa y su marido proclama su alabanza [T. P. Aleluya].

     O bien:          Prov 31, 20. 27

Abre sus manos al necesitado, tiende sus brazos al pobre y no come su pan de balde [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
que todos los años nos alegras
con la fiesta de santa N.,
te pedimos, al celebrar su memoria,
imitar también los ejemplos de su vida santa.
Por nuestro Señor Jesucristo.

     O bien, para varias santa mujeres:

CONCÉDENOS, Dios todopoderoso,
que la valiosa intercesión de las santas N. y N.,
cuya vida admirable ofrece a todos
un ejemplo estimulante,
nos obtenga la ayuda del cielos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
TE presentamos, Señor, estas ofrendas
en la memoria de santa N.,
rogándote, humildemente,
que nos alcancen el perdón y la salud eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Mt 13, 45-46
El reino de los cielos se parece a un comerciante en perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso,
la eficacia divina de este sacramento
nos ilumine e inflame en esta fiesta de santa N.,
para que ardamos siempre en santos deseos
y abundemos en obras buenas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada          Cf. Prov 14, 1-2
Esta es la mujer sabia que edificó su casa, y, temiendo al Señor, caminó en rectitud [T. P. Aleluya].

Oración colecta
OH, Dios,
grandeza de los humildes,
que hiciste resplandecer a santa N.
con el brillo de la caridad y paciencia,
concédenos, por sus méritos e intercesión,
que, llevando nuestra cruz de cada día,
consigamos amarte siempre.
Por nuestro Señor Jesucristo.

     O bien:

DERRAMA, Señor, sobre nosotros,
tu espíritu de sabiduría y amor
con el que colmaste a tu sierva santa N.,
para que, imitándola fielmente,
te obedezcamos con sinceridad
y te agrademos con la fe y las obras.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
MIRA, Señor, las ofrendas de tu pueblo,
y lo que celebra devotamente en honor de santa N.,
haz que fructifique para su salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Mt 12, 50
El que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermanos y mi hermana y mi madre, dice el Señor [T. P. Aleluya].

Oración después de la comunión
SEÑOR, al celebrar la memoria de santa N.,
nos has colmado con tus dones;
concédenos que nos purifiquen con su eficacia
y nos fortalezcan con su ayuda.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


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