Misal Romano (tercera edición) - Domingo de Pentecostés: Misa del día

PROPIO DEL TIEMPO: PASCUA

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Solemnidad

Misa del día


Antífona de entrada           Sab 1, 7
El Espíritu del Señor llenó la tierra y todo lo abarca, y conoce cada sonido. Aleluya.

O bien:          Cf. Rom 5, 5; 8, 11
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que habita en nosotros. Aleluya.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios, que por el misterio de esta fiesta
santificas a toda tu Iglesia
en medio de los pueblos y de las naciones,
derrama los dones de tu Espíritu
sobre todos los confines de la tierra
y realiza ahora también, en el corazón de tus fieles,
aquellas maravillas que te dignaste hacer
en los comienzos de la predicación evangélica.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
TE pedimos, Señor,
que, según la promesa de tu Hijo,
el Espíritu Santo nos haga comprender más profundamente
la realidad misteriosa de este sacrificio
y se digne llevarnos al conocimiento pleno
de toda la verdad revelada.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

EL MISTERIO DE PENTECOSTÉS

Texto musicalizado en Apéndice I.

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.

V/.   Levantemos el corazón. R/.

V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Pues, para llevar a plenitud el Misterio pascual,
enviaste hoy el Espíritu Santo
sobre los habías adoptada como hijos
por la encarnación de tu Unigénito.
El Espíritu que,
desde el comienzo de la Iglesia naciente,
infundió el conocimiento de Dios en todos los pueblos
y reunió a diversidad de lenguas
en la confesión de una misma fe.

Por eso,
con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles,
cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

En la misa de la vigilia y en la misa del día:

I. Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Reunidos en comunión propio.

II. Cuando se utiliza la plegaria eucarística II, se dice la intercesión Acuérdate, Señor propia.

III. Cuando se utiliza la plegaria eucarística III, se dice el recuerdo propio en la intercesión Atiende los deseos.

Antífona de comunión          Hch 2, 4. 11
Se llenaron todos de Espíritu Santo y hablaron de las grandezas de Dios,. aleluya.

Oración después de la comunión
OH, Dios, que has comunicado a tu Iglesia
los bienes del cielo,
conserva la gracia que le has dado,
para que el don infuso del Espíritu Santo
sea siempre nuestra fuerza,
y el alimento espiritual
acreciente su fruto para la redención eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede utilizar la fórmula de bendición solemne.

Para despedir al pueblo, el diácono, o el mismo sacerdote, canta:

Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.

Y todos responden:

Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

Acabado el tiempo de Pascua, se apaga el cirio pascual, que es conveniente colocar en un lugar digno del baptisterio, para que, en la celebración del bautismo, se enciendan en su llama los cirios de los bautizados.

Donde el lunes o también el martes después de Pentecostés son días en los que los fieles deben o suelen asistir a misa, puede utilizarse la misa del domingo de Pentecostés o decirse la misa votiva del Espíritu Santo.

El jueves después de Pentecostés se celebra en España la fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote.


© Conferencia Episcopal Española

Misal Romano (tercera edición) - Domingo de Pentecostés: Misa de la vigilia

PROPIO DEL TIEMPO: PASCUA

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Solemnidad

Misa de la vigilia


Esta misa se dice en la tarde del sábado, antes o después de las primeras Vísperas del domingo de Pentecostés.

Antífona de entrada           Cf. Rom 5, 5; 8, 11
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que habita en nosotros. Aleluya.

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
que has querido que el Misterio pascual
se actualizase bajo el signo sagrado de los cincuenta días,
haz que los pueblos dispersos en la diversidad de lenguas
se congreguen, por los dones del cielo,
en la única confesión de tu nombre.
Por nuestro Señor Jesucristo.


O bien:

DIOS todopoderoso,
brille sobre nosotros el resplandor de tu gloria
y que tu luz fortalezca,
con la iluminación del Espíritu Santo,
los corazones de los renacidos por tu gracia.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
CEOLMA, Señor, estos dones
con la acción santificadora de tu Espíritu,
para que se manifiesta, por medio de ellos,
aquel amor de tu Iglesia
que hace brillar en todo el mundo
la verdad del misterio de la salvación
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pentecostes, como en la misa del día.

Antífona de comunión          Jn 7, 37
El último día de la fiesta, Jesús en pie gritó: «El que tenga sed, que venga a mí y beba». Aleluya.

Oración después de la comunión
ESTOS dones que acabamos de recibir, Señor,
nos sirvan de provecho,
para que nos inflame el mismo Espíritu
que infundiste de modo inefable en tus apóstoles.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede utilizar la fórmula de bendición solemne.


Misa vespertina de la vigilia de forma más extensa


1. En las iglesias donde se celebra la misa de la vigilia de forma más extensa, esta misa se puede celebrar del modo siguiente:

2.   a) Si las I Vísperas, rezadas en el coro o en comunidad, preceden inmediatamente a la misa, la celebración puede comenzar por el versículo introductorio y el himno ven Espíritu divino, o bien por el canto de entrada (El amor de Dios) con la procesión de entrada y el saludo del celebrante, omitiendo en uno y otro caso el rito penitencial (cf. Ordenación general de la Liturgia de las Horas, nn. 94 y 96).

Luego sigue la salmodia de Vísperas hasta la lectura breve exclusive.

Después de la salmodia, omitido el acto penitencial y, según las circunstancias, el Señor ten piedad, el sacerdote dice la oración: Dios todopoderoso (segunda de la misa de la vigilia).

3.   b) Si la misa empieza del modo acostumbrado, después del Señor, ten piedad el sacerdote dice la oración: Dios todopoderoso (segunda de la misa de la vigilia).

A continuación, el sacerdote puede exhortar al pueblo con estas palabras u otras semejantes:

Hemos empezado ya, queridos hermanos, la vigilia de Pentecostés; imitando a los apóstoles y discípulos, que, con María, la madre de Jesús, se dedicaban a la oración, esperando el Espíritu prometido por el Señor, escuchemos ahora, con atención y con calma, la palabra de Dios. Meditemos los prodigios que hizo Dios en favor de su pueblo y pidamos que el Espíritu Santo, a quien el Padre envió como primicia para los creyentes, lleve a plenitud su obra en el mundo.

4. Siguen luego las lecturas propuestas ad libitum en el Leccionario. El lector se dirige al ambón y proclama la lectura. Luego, el salmista o el lector proclama el salmo al que responde el pueblo. Después, poniéndose todos en pie, el sacerdote dice Oremos y, tras un breve lapso de tiempo que todos dedican a la oración, pronuncia la oración correspondiente a la lectura. En lugar del salmo responsorial puede guardarse un instante de respetuoso silencio, en cuyo caso se omite la pausa tras el Oremos.

Oraciones para después de las lecturas

5. Después de la primera lectura (Se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra: Gén 11, 1-9) y el salmo (32, 10-11. 12.13. 14-15; R/. [12b] Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad).

Oración
DIOS todopoderoso,
haz que tu Iglesia permanezca siempre
como pueblo santo,
renacido en la unidad del Padre, y del Hijo, y del Espíritu,
que manifestaste al mundo el signo de tu santidad y unidad,
y que lo conduzca a la perfección de tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

6. Después de la segunda lectura (El Señor bajó al monte Sinaí a la vista del pueblo: Éx 19, 3-8a. 16-20b) y el cántico (Dan 3, 52. 53. 54. 55. 56; R/. [52b] A ti la gloria y alabanza por los siglos) o el salmo (18, 8. 9. 10. 11; R/. [Jn 6, 68c] Señor, tú tienes palabras de vida eterna).

Oración
OH, Dios, que en el monte Sinaí,
en medio del resplandor del fuego,
diste a Moisés la ley antigua,
y en el día de hoy,
manifestare la nueva Alianza,
te pedimos que nos inflame continuamente
el mismo Espíritu que infundiste de modo inefable en tus apóstoles
y que el nuevo Israel, convocado de entre todos los pueblos,
reciba con alegría el mandamiento eterno de tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

7. Después de la tercera lectura (Huesos secos, traeré sobre vosotros espíritu, y viviréis: Ex 37, 1-14) y el salmo (106, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9; R/. [1] Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia, o bien: Aleluya).

Oración
SEÑOR, Dios todopoderoso,
que restauras cuanto está caído
y, una vez restaurado, lo conservas,
multiplica los pueblos que han de ser renovados
por la acción santificadora de tu nombre,
para que todos los que reciban el santo bautismo
sean guiados siempre por tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

OH, Dios que nos has regenerado por tu palabra de vida,
derrama sobre nosotros el Espíritu Santo,
para que, caminando en la unidad de la fe,
merezcamos llegar a la incorruptible resurrección
de la carne que habrá de ser glorificada.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

QUE tu pueblo, oh, Dios, exulte siempre
al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu,
para que todo el que se alegra ahora
de haber recobrado la gloria de la adopción filial,
ansíe el día de la resurrección
con la esperanza cierta de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

8. Después de la cuarta lectura (Sobre mis siervos y siervas derramaré mi Espíritu: Jl 3. 1-5) y el salmo (103, 1-2a. 24 y 35c. 27-28. 29bc-30; R/. [cf. 30] Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra, o bien: Aleluya).

Oración
CUMPLE, Señor, en nosotros tu promesa,
para que la venida del Espíritu Santo
nos convierta ante el mundo
en testigos del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

9. Luego el sacerdote entona el himno Gloria a Dios en el cielo.

10. Terminado el himno, el sacerdote dice la oración colecta: Dios todopoderoso y eterno (primera de la misa de la vigilia).

11. Luego el lector proclama la lectura del Apóstol (Rom 8, 22-27), y la misa continua del modo acostumbrado.

12. Si se celebran unidas las Vísperas y la misa, después de la comunión con la antífona El último día de la fiesta, se canta el Magnificat con su antífona de las Vísperas ven Espíritu Santo; luego se dice la oración después de la comunión y lo demás, del modo acostumbrado.

13. Se puede usar la formula de bendición solemne.

Para despedir al pueblo, el diácono, o el mismo sacerdote, dice:

Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.

R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

Se puede anteponer una de las fórmulas de despedida previstas en el Ordinario de la misa.


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Misal Romano (tercera edición) - La Ascensión del Señor: Misa del día

PROPIO DEL TIEMPO: PASCUA

VII Domingo de Pascua

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Solemnidad

Misa del día


Antífona de entrada           Hch 1, 11
Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Volverá como lo habéis visto marcharse al cielo. Aleluya.

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso,
concédenos exultar santamente de gozo
y alegrarnos con religiosa acción de gracias,
porque la ascensión de Jesucristo, tu Hijo,
es ya nuestra victoria,
y adonde ya se ha adelantado gloriosamente nuestra Cabeza,
esperamos llegar también los miembros de su cuerpo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

DIOS todopoderoso,
concédenos habitar espiritualmente
en las moradas celestiales a cuantos creemos
que tu Unigénito y Redentor nuestro
ascendió hoy a la gloria.
Él, que vive y reina contigo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
TE, presentamos ahora, Señor, el sacrificio
para celebrar la admirable ascensión de tu Hijo;
concédenos, por este sagrado intercambio,
elevamos hasta las realidades del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Ascensión del Señor.

Indicaciones para el uso de las plegarias eucarísticas I, II y III en la misma página del prefacio.

Antífona de comunión          Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos. Aleluya.

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso y eterno,
que, mientras vivimos aún en la tierra,
nos concedes gustar los divinos misterios,
te rogamos que el afecto de nuestra piedad cristiana
se dirija allí donde nuestra condición humana está contigo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede utilizar la fórmula de bendición solemne.


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Misal Romano (tercera edición) - La Ascensión del Señor: Misa de la vigilia

PROPIO DEL TIEMPO: PASCUA

VII Domingo de Pascua

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Solemnidad

Misa de la vigilia


Esta misa se puede utilizar la tarde anterior a la solemnidad, antes o después de las primeras Vísperas de la Ascensión.

Antífona de entrada           Cf. Sal 67, 33. 35
Reyes de la tierra, cantad a Dios, tocad al Señor que asciende a lo más alto de los cielos; su majestad y su poder sobre las nubes. Aleluya.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
cuyo Hijo asciende hoy a los cielos
en presencia de los apóstoles,
concédenos, según su promesa,
que permanezca siempre con nosotros en la tierra
y que nosotros merezcamos vivir con él en el cielo.
Él, que vive y reina contigo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios, cuyo Unigénito, nuestro Sumo Sacerdote,
vive para siempre sentado a tu derecha intercediendo por nosotros,
concédenos acceder confiadamente al trono de la gracia
para alcanzar tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Ascensión del Señor.

Indicaciones para el uso de las plegarias eucarísticas I, II y III en la misma página del prefacio.

Antífona de comunión          Cf. Heb 10, 12
Cristo, ofreciendo un único sacrificio por los pecados, está sentado para siempre jamás a la derecha de Dios. Aleluya.

Oración después de la comunión
SEÑOR, los dones que hemos recibido de tu altar,
enciendan en nuestros corazones el deseo de la patria del cielo
y nos hagan llegar, siguiendo los pasos de nuestro Salvador,
allí donde él nos ha precedido.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Se puede utilizar la fórmula de bendición solemne.


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Misal Romano (tercera edición) - VI Domingo de Pascua

PROPIO DEL TIEMPO: PASCUA

VI DOMINGO DE PASCUA


Antífona de entrada           Cf. Is 48, 20
Anunciadio con gritos de júbilo, publicadlo y proclamadlo hasta el confín de la tierra. Decid: «El Señor ha rescatado a su pueblo». Aleluya.

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso,
concédenos continuar celebrando con fervor sincero
estos días de alegría en honor del Señor resucitado,
para que manifestemos siempre en las obras
lo que repasamos en el recuerdo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
SUBAN hasta ti, Señor, nuestras súplicas
con la ofrenda del sacrificio,
para que, purificados por tu bondad,
nos preparemos para el sacramento
de tu inmenso amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio pascual.

Antífona de comunión           Cf. Jn 14, 15-16
Si me amáis, guardaréis mis mandamientos, dice el Señor. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros. Aleluya.

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso y eterno,
que en la resurrección de Jesucristo
nos has renovado para la vida eterna,
multiplica en nosotros los frutos del Misterio pascual
e infunde en nuestros corazones
la fortaleza del alimento de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede utilizar la fórmula de bendición solemne.


© Conferencia Episcopal Española

Misal Romano (tercera edición) - V Domingo de Pascua

PROPIO DEL TIEMPO: PASCUA

V DOMINGO DE PASCUA


Antífona de entrada           Cf. Sal 97, 1-2
Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas; reveló a las naciones su salvación. Aleluya.

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
lleva a su pleno cumplimiento en nosotros el Misterio pascual,
para que, quienes, por tu bondad,
han sido renovados en el santo bautismo,
den frutos abundantes con tu ayuda y protección
y lleguen a los gozos de la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios, que nos haces partícipes
de tu única y suprema divinidad
por el admirable intercambio de este sacrificio,
concédenos alcanzar en una vida santa
la realidad que hemos conocido en ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio pascual.

Antífona de comunión          Cf. Jn 15, 1. 5
Yo soy la verdadera vid, y vosotros los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante. Aleluya.

Oración después de la comunión
ASISTE, Señor, a tu pueblo
y haz que pasemos del antiguo pecado
a la vida nueva los que hemos sido alimentados
con los sacramentos del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede utilizar la fórmula de bendición solemne.


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Misal Romano (tercera edición) - Prefacios de la Ascensión del Señor