Misal Romano (tercera edición) - San Ireneo, obispo y mártir

PROPIO DE LOS SANTOS

28 de junio

San Ireneo, obispo y mártir

Memoria


Antífona de entrada          Mal 2, 6
Transmitía la ley con fidelidad y no se encontraba fallo alguno en sus labios; caminaba conmigo en paz y en rectitud, y apartaba del pecado a mucha gente.

Oración colecta
OH, Dios,
que otorgaste al obispo san Ireneo
mantener felizmente la doctrina verdadera y la paz de la Iglesia,
concédenos, por su intercesión,
renovados en la fe y en la caridad,
fomentar siempre la unidad y la concordia.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, que este sacrificio que te ofrecemos con gozo
en el tránsito de san Ireneo,
te glorifique y nos otorgue el amor a la verdad,
para que mantengamos intacta la fe de la Iglesia
y estable su unidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Jn 15, 45
Permaneced en mí, y yo en vosotros, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.

Oración después de la comunión
POR estos santos misterios
aumenta, compasivo, nuestra fe
que, profesada hasta el martirio,
glorifica al obispo san Ireneo,
para que nos santifique también a nosotros,
viviéndola en toda su verdad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


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Misal Romano (tercera edición) - San Cirilo de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia

PROPIO DE LOS SANTOS

27 de junio

San Cirilo de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia


Del Común de pastores: para un obispo o del Común de doctores de la Iglesia.

Oración colecta
OH, Dios,
que hiciste del obispo san Cirilo de Alejandría
un defensor invicto
de la maternidad divina de la santísima Virgen María,
concede a cuantos creemos
que verdaderamente es la Madre de Dios,
alcanzar la salvación por la encarnación de Jesucristo, tu Hijo.
Él, que vive y reina contigo.


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Misal Romano (tercera edición) - San Pelayo, mártir

PROPIO DE LOS SANTOS

26 de junio

San Pelayo, mártir


Del Común de mártires: para un mártir.

Oración colecta
SEÑOR, Padre nuestro, que prometiste a los limpios de corazón
la recompensa de ver tu rostro,
concédenos tu gracia y tu fuerza
para que, a ejemplo de san Pelayo, mártir,
antepongamos tu amor a las seducciones del mundo
y guardemos el corazón limpio de todo pecado.
Por nuestro Señor Jesucristo.


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Misal Romano (tercera edición) - Natividad de san Juan Bautista: Misa del día

PROPIO DE LOS SANTOS

24 de junio

NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

Solemnidad


Misa del día


Antífona de entrada          Jn 1, 6-7; Lc 1, 17
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
que suscitaste a san Juan Bautista
para que preparase a Cristo el Señor
una muchedumbre bien dispuesta,
concede a tu pueblo el don de la alegría espiritual
y dirige los corazones de todos los fieles
por el camino de la salvación y de la paz.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
COLMAMOS de dones tu altar, Señor,
para celebrar con el honor debido
la natividad de quien proclamó
que el Salvador del mundo ya estaba próximo
y lo mostró presente entre los hombres.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio
LA MISIÓN DEL PRECURSOR

Texto musicalizado en Apéndice I.

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.

V/.   Levantemos el corazón. R/.

V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

En san Juan, su precursor,
a quien consagraste como el mayor
entre los nacidos de mujer,
proclamamos tu grandeza.

Porque su nacimiento fue motivo de gran alegría,
y ya antes de nacer saltó de gozo
por la llegada de la salvación humana,
solo él, entre todos los profetas,
mostró al Cordero de la redención.

Él, bautizó al mismo autor del bautismo,
para santificar el agua viva,
y mereció darle el supremo testimonio
derramando su sangre.

Por eso,
con las virtudes del cielo
te aclamamos continuamente en la tierra
alabando tu gloria sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo...

Antífona de comunión          Lc 1, 78
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el Sol que nace de lo alto.

Oración después de la comunión
ALIMENTADOS con el convite del Cordero celestial,
te pedimos, Señor, que tu Iglesia,
llena de gozo por el nacimiento de san Juan Bautista,
reconozca al autor de su nueva vida
en aquel cuya venida inminente anunció.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


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Misal Romano (tercera edición) - Natividad de san Juan Bautista: Misa de la vigilia

PROPIO DE LOS SANTOS

24 de junio

NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

Solemnidad


Misa de la vigilia


Esta misa se utiliza en la tarde del 23 de junio, antes o después de las primeras vísperas de la solemnidad.

Antífona de entrada          Cf. Lc 1, 15.14
Este será grande a los ojos del Señor, y estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y muchos se alegrarán de su nacimiento.

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso, concede a tu familia
caminar por la senda de la salvación
y, siguiendo las exhortaciones de san Juan, el Precursor,
llegar con seguridad hasta nuestro Señor Jesucristo, a quien él anunció.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
MIRA con bondad, Señor, los dones que tu pueblo te presenta
en la solemnidad de san Juan Bautista,
y concédenos que cuanto celebramos sacramentalmente
lo realicemos en una vida de servicio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio propio, como en la misa del día.

Antífona de comunión          Lc 1, 68
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.

Oración después de la comunión
SEÑOR, que la valiosa oración de san Juan Bautista
acompañe siempre a los que has saciado con el alimento santo,
y el que anunció al Cordero
que había de quitar nuestros pecados
pida a tu mismo Hijo que se apiade de nosotros.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


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Leccionario I (B) - Domingo X del tiempo ordinario

TIEMPO ORDINARIO

DOMINGO X
DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA
Gén 39-15
Pongo hostilidad entre tu descendencia y la descendencia de la mujer

Lectura del libro del Génesis.

CUANDO Adán comió del árbol, el Señor Dios lo llamó y le dijo:
«¿Dónde estás?».
Él contestó:
«Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».
El Señor Dios le replicó:
«¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».
Adán respondió:
«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí».
El Señor Dios dijo a la mujer:
«¿Qué has hecho?».
La mujer respondió:
«La serpiente me sedujo y comí».
El Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho eso, maldita tú
entre todo el ganado y todas las fieras del campo;
te arrastrarás sobre el vientre
y comerás polvo toda tu vida;
pongo hostilidad entre ti y la mujer,
entre tu descendencia y su descendencia;
esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial
Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8 (R/.: 7cd)
R/.   Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.

        V/.   Desde lo hondo a ti grito, Señor;
                Señor, escucha mi Voz;
                estén tus oídos atentos
                a la voz de mi súplica.   R/.

        V/.   Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
                ¿quién podrá resistir?
                Pero de ti procede el perdón,
                y así infundes temor.   R/.

        V/.   Mi alma espera en el Señor,
                espera en su palabra;
                mi alma aguarda al Señor,
                más que el centinela la aurora.
                Aguarde Israel al Señor,
                como el centinela la aurora.   R/.

        V/.   Porque del Señor viene la misericordia,
                la redención copiosa;
                y él redimirá a Israel
                de todos sus delitos.   R/.


SEGUNDA LECTURA
2 Cor 4, 13 — 5, 1
Creemos y por eso hablamos

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

HERMANOS:
Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él.
Pues todo esto es para vuestro bien, a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.
Por eso, no nos acobardamos, sino que, aun cuando nuestro hombre exterior se vaya desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando día a día.
Pues la leve tribulación presente nos proporciona una inmensa e incalculable carga de gloria, ya que no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve; en efecto, lo que se ve es transitorio; lo que no se ve es eterno.
Porque sabemos que si se destruye esta nuestra morada terrena, tenemos un sólido edificio que viene de Dios, una morada que no ha sido construida por manos humanas, es eterna y está en los cielos.

Palabra de Dios.


Aleluya
Jn 12, 31b-32
R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   Ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera —dice el Señor—.
        Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí.   R/.

EVANGELIO
Mc 3, 20-35
Satanás está perdido
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

EN aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.
Y los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:
«Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios».
El los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas:
«¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.
En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre».
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegan su madre y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.
La gente que tenía sentada alrededor le dice:
«Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».
Él les pregunta:
«Quiénes son mi madre y mis hermanos?».
Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.


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Misal Romano (tercera edición) - Santos Juan Fisher, obispo, y Tomás Moro, mártires

PROPIO DE LOS SANTOS

22 de junio

Santos Juan Fisher, obispo, y Tomás Moro, mártires


Del Común de mártires: para varios mártires.

Oración colecta
OH, Dios,
que has hecho del martirio
la expresión de la fe verdadera,
concédenos, por tu bondad,
que, fortalecidos por la intercesión
de los santos Juan Fisher y Tomás Moro,
ratifiquemos con el testimonio de vida
la fe que profesamos de palabra.
Por nuestro Señor Jesucristo.


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