Misal Romano - Tiempo Ordinario

TIEMPO ORDINARIO

1. El Tiempo Ordinario comprende 34 ó 33 semanas. Comienza el lunes siguiente al domingo después del 6 de enero y continúa hasta el comienzo de la Cuaresma; comienza nuevamente el lunes después del domingo de Pentecostés y termina el sábado anterior al primer domingo de Adviento.

2. Los domingos y las semanas del Tiempo Ordinario se cuentan del modo siguiente:

a) El domingo en que se celebra la fiesta del Bautismo del Señor ocupa el lugar del I Domingo del Tiempo Ordinario; la semana que le sigue es la primera de este tiempo. Los demás domingos y semanas se enumeran en orden progresivo hasta el comienzo de la Cuaresma.

b) Después de Pentecostés, cuando hay treinta y cuatro semanas del Tiempo Ordinario, la numeración interrumpida por la Cuaresma se continúa en la semana que sigue al domingo de Pentecostés, teniendo en cuenta, sin embargo, que la Misa del domingo de Pentecostés y de la solemnidad de la Santísima Trinidad ocupan el lugar de las misas dominicales. Pero cuando hay treinta y tres semanas del Tiempo Ordinario, se omite la primera semana que debería tomarse después de Pentecostés.

3. Por lo tanto, en el Misal se presentan treinta y cuatro misas para los domingos y ferias de este tiempo, que se utilizan según los principios siguientes:

a) En los domingos, como de costumbre, se utiliza la Misa que corresponde al número del domingo del Tiempo Ordinario, a no ser que coincida con una solemnidad o fiesta que corresponda celebrar en ese día.

b) En las ferias puede decirse cualquiera de las treinta y cuatro Misas, teniendo en cuenta la utilidad pastoral de los fieles.

4. En estos domingos se canta o se dice el Gloria y se dice el Credo, pero se omiten en las ferias.

5. En los domingos se dice alguno de los prefacios dominicales del Tiempo Ordinario, a no ser que se elija una Plegaria eucarística con prefacio propio; en las ferias se dice alguno de los prefacios comunes.

6. Para la comunión se proponen dos antífonas, la primera tomada de los salmos y la otra, generalmente, del Evangelio. Puede elegirse cualquiera de las dos, según las circunstancias, prefiriendo, sin embargo, la que mejor concuerde con el Evangelio del día.

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